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ALERGIAS E INMUNOLOGÍA

PRUEBAS CUTÁNEAS PARA ALERGIAS

La prueba cutánea es un procedimiento donde se realizan pequeñas punciones en la piel del antebrazo con una lanceta, colocando una mínima cantidad de las sustancias que pueden estar causando los síntomas de alergia, de acuerdo al criterio del alergólogo tratante.

Las pruebas cutáneas buscan reproducir la reacción de hipersensibilidad en la piel del paciente y demostrar de esa manera que una persona está sensibilizada a una determinada sustancia; la persona a la que se le va a realizar la prueba debe estar en buen estado general de salud, sin fiebre, gripa y sin signos agudos de asma.

 

PRUEBAS DE PARCHE O EPICUTÁNEAS

Es un procedimiento donde se colocan pequeñas cámaras con alérgenos al contacto en la piel, colocando una mínima cantidad de las sustancias que pueden estar causando los síntomas de alergia, de acuerdo al criterio del alergólogo tratante.

 

Esta es retirada a las 48 horas de la piel, se verifica la reacción presentada, y se realiza la primera lectura.

 

A las 96 horas posteriores al día de colocación se verifica nuevamente la reacción presentada, se realiza la segunda lectura y entrega de los resultados.

 
 

PRUEBAS RETOS DE PROVOCACIÓN 

Las pruebas o retos de provocación consisten en exponer a una persona a la sustancia sospechosa de ser la causante de su alergia bajo circunstancias controladas.

 

Aunque pueden realizarse con sustancias que producen alergia a través de la vía respiratoria, habitualmente es un método diagnóstico que se utiliza en el estudio de alergia a alimentos o medicamentos.

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INMUNOTERAPIA - VACUNACIÓN

El objetivo de la inmunoterapia con alérgenos es disminuir la reacción alérgica que es desencadenada por el contacto del paciente sensibilizado con el alérgeno. La inmunoterapia actúa reeducando el sistema inmune alérgico hacia un sistema inmune resistente a lo que es alérgico el paciente.

El tratamiento de inmunoterapia consiste en la administración de extractos de alérgenos (los cuales previamente han sido detectados por el Alergólogo tratante), con una periodicidad mensual cada 30 a 45 días por vía subcutánea generalmente en el brazo (derecho o izquierdo que se alterna mensualmente) durante 3 a 5 años.

La inmunoterapia debe ser administrada en un servicio que cuente con las condiciones de infraestructura, personal de enfermería idóneo y cualificado, con dotación de insumos y entrenamiento del personal para atender oportunamente las posibles reacciones adversas ocasionadas por la administración de la inmunoterapia.